Mil cuatrocientas treinta personas muertas. Tres mil doscientas heridas. Y los números todavía no paran de crecer.

Eso es lo que dejó el doble terremoto que sacudió Venezuela — y lo que el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, confirmó este sábado 27 de junio.

Lo que pasó

Dos sismos golpearon Venezuela en cuestión de horas. Las imágenes desde La Guaira muestran edificios convertidos en escombros. Bomberos y voluntarios siguen buscando sobrevivientes entre los restos.

Y como si no fuera suficiente, la región de Aragua fue sacudida por un tercer temblor — magnitud 5.6 — que complicó todavía más las labores de rescate.

Aquí viene lo que pocos están mencionando

Entre los muertos no solo hay venezolanos.

28 portugueses. Seis españoles. Siete ciudadanos chinos. Una tragedia que cruzó fronteras sin avisar.

Eso habla de algo importante: Venezuela tiene comunidades de migrantes y descendientes de otras naciones que llevan décadas ahí, construyendo vidas. Y el terremoto no distinguió pasaportes.

Lo que falta

Según reportes en el lugar, los propios venezolanos están pidiendo a gritos una cosa: grúas.

"Necesitamos que traigan grúas" — esa frase resume lo que está pasando sobre el terreno. Hay personas atrapadas. Hay estructuras que no se pueden mover a mano. Y el tiempo corre.

La cifra de 1.430 muertos fue confirmada en las últimas horas — pero los equipos de rescate siguen trabajando entre los escombros.

"Necesitamos que traigan grúas" — venezolanos desde La Guaira, a tres días del doble terremoto.

Por qué importa desde aquí

Venezuela no está tan lejos como parece. Miles de venezolanos viven en México, en León, en toda América Latina. Muchos tienen familia allá.

Esta tragedia es regional. Es humana. Y está pasando ahora mismo.

Mientras lees esto, los rescatistas siguen cavando.