Todo empezó por un casco.
O más bien, por la falta de uno.
La noche de este domingo, Patricio —16 años— circulaba en su moto por la calle Marx, en la zona de Las Joyas, en León. La unidad de la Policía Estatal GT650A-6 le marcó el alto: iba sin casco. Pero el muchacho no paró.
Y arrancó la persecución.
EL CHOQUE
Lo que comenzó como una infracción menor terminó en un accidente vial con el Ejército de por medio. Una camioneta militar impactó al motociclista que era perseguido.
Patricio resultó herido.
Los detalles exactos de su estado de salud y cómo se cruzó la unidad del Ejército en la persecución no quedaron del todo claros en el reporte inicial, pero el resultado sí: un menor de edad en el hospital y una pregunta sin respuesta sobre quién se hace cargo.
EL BLOQUEO
Ahí fue donde la historia se complicó más.
Al no llegar a un acuerdo sobre responsabilidades —quién paga, quién responde— taxistas de la zona salieron a bloquear el bulevar. La imagen: compañeros de trabajo, o conocidos del muchacho, cerrando una vialidad importante de León para exigir que alguien cubra los gastos médicos del menor herido.
Nadie quería asumir la cuenta.
La policía estatal inició la persecución. El Ejército fue el que chocó. Y en medio, un joven de 16 años pagando las consecuencias en una cama de hospital.
León amaneció con una pregunta que todavía no tiene respuesta: ¿quién es responsable de Patricio?





