Cuatro mil quinientas sesenta y una personas muertas.
Y México mandó dos barcos.
Este lunes, los buques de Apoyo Logístico ARM Isla Holbox (BAL-02) y ARM Huasteco (AMP-01) de la Secretaría de Marina arribaron al puerto de La Guaira, en Venezuela, cargados con ayuda humanitaria para las comunidades devastadas por los terremotos del pasado 24 de junio.
Ya van casi tres semanas desde que la tierra tembló en Venezuela. Y el número no para de crecer: más de 4,561 muertos confirmados hasta este 13 de julio.
LA MISIÓN
La Semar informó que el operativo se realizó por instrucción directa de la presidenta Claudia Sheinbaum, en el marco del compromiso de México con la cooperación internacional y la asistencia a pueblos golpeados por fenómenos naturales.
Los dos buques partieron con cargamento humanitario coordinado con la Secretaría de Relaciones Exteriores.
No es solo un gesto diplomático. Es logística real: dos embarcaciones militares cruzando el mar con lo que la gente en Venezuela necesita para sobrevivir.
EL CONTEXTO
Los sismos del 24 de junio sacudieron el territorio venezolano con una violencia que pocas veces se había visto en la región. Las comunidades más afectadas quedaron sin servicios básicos, sin casas y, en muchos casos, sin familia.
Más de cuatro mil quinientas personas no volvieron a casa ese día.
El puerto de La Guaira —la misma entrada marítima que recibió los barcos mexicanos hoy— es la puerta principal hacia Caracas. Desde ahí, la ayuda tiene que llegar a los rincones del país donde todavía están buscando entre los escombros.
LO QUE VIENE
México no es el único país que ha enviado ayuda, pero este operativo es uno de los más visibles por la magnitud logística: dos buques de guerra reconvertidos en naves de auxilio.
La pregunta que queda en el aire es si llegará suficiente, y si llegará a tiempo.
Porque el contador sigue subiendo.
4,561 muertos. Y contando.



