Sus nombres aún no son públicos. Sus familias, en algún punto de Guanajuato, ya saben lo que pasó. Pero el resto del país apenas se está enterando.
Dos migrantes guanajuatenses forman parte de una lista que nadie quisiera encabezar: los 17 mexicanos que murieron bajo custodia del ICE —el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos— en centros de detención o durante operativos.
Uno era originario de Valle de Santiago. El otro, de Silao.
"Son 17 connacionales que han muerto en Estados Unidos y, hasta la fecha, las muertes no han sido esclarecidas", dijo Liz Esparza Frausto, secretaria de Derechos Humanos del Estado de Guanajuato, en entrevista con AM.
LO QUE MÉXICO VA A HACER
El 9 de julio, el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, anunció que el Gobierno de México presentará denuncias penales ante fiscalías estatales y el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra quienes resulten responsables de estas muertes.
No es un trámite menor. Es una acción legal formal de un gobierno contra otro, por la muerte de sus ciudadanos mientras estaban bajo control del Estado vecino.
La Secretaría de Relaciones Exteriores lleva el caso a nivel federal. En Guanajuato, la Secretaría de Derechos Humanos ya tiene identificados a sus dos casos y acompaña el proceso.
LO QUE TODAVÍA NO SE SABE
¿Cómo murieron? No está claro.
¿Cuándo? No se ha precisado públicamente.
¿Hubo negligencia, maltrato, condiciones inhumanas de detención? Eso es precisamente lo que las denuncias buscan determinar.
Lo que sí está documentado es que estaban vivos cuando entraron a custodia del ICE. Y que no salieron vivos.
"Hasta la fecha, las muertes no han sido esclarecidas", repitió Esparza Frausto. La frase es corta. Lo que implica, no.
DOS NOMBRES QUE AÚN ESPERAN JUSTICIA
Valle de Santiago y Silao son municipios de trabajadores, de familias que mandan a alguien al norte cuando aquí no alcanza. Gente que cruza no por aventura, sino por necesidad.
Ninguno de los dos llegó a su destino. O llegó, pero no regresó.
Sus casos se suman a una lista de 17 que el gobierno mexicano ya no está dispuesto a dejar pasar en silencio.
Las denuncias están en proceso. Las familias, esperando. Las muertes, sin explicación.





