Imagínense: estábamos en plena temporada de lluvias, con tormentas casi diarias, y de repente el cielo se despeja. No es que haya pasado algo raro. Es la canícula.

Ya llegó a Guanajuato, y se nota.

¿QUÉ ES EXACTAMENTE LA CANÍCULA?

Resulta que la canícula es un periodo dentro de la temporada de lluvias —normalmente entre mediados de julio y principios de agosto— en el que las precipitaciones disminuyen de forma natural. No desaparecen del todo, pero sí bajan en volumen e intensidad.

En lugar de tormentas fuertes y seguidas, lo que llega son lloviznas aisladas, cielos parcialmente despejados… y más calor.

Así lo han confirmado especialistas de la Universidad de Guanajuato y los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional.

LOS NÚMEROS DE HOY

Para este martes 14 de julio, el panorama en el estado es el siguiente:

Temperatura máxima de 28 grados. Mínima de 11 grados. Cielo parcialmente soleado. Rachas de viento de hasta 50 kilómetros por hora.

¿Lloverá? Puede que sí, pero poco. Las probabilidades son bajas y cualquier precipitación será aislada.

MIENTRAS TANTO, EN LA CAPITAL

Ayer lunes, en la ciudad de Guanajuato capital, abrieron las compuertas de la Presa de la Olla. Una imagen que contrasta con lo que viene: menos agua acumulándose, menos tormentas recargando las presas.

La combinación de menor nubosidad y vientos más intensos hace que el calor se sienta con más fuerza durante el día, aunque las noches siguen siendo frescas —11 grados esta madrugada lo confirman.

¿QUÉ SIGUE?

El volumen de lluvia acumulado en las próximas semanas será menor al de las primeras semanas de julio. No es alarma, es el ciclo normal del clima en el Bajío.

Pero sí es momento de tenerlo presente: si tus planes dependían de que siguiera lloviendo fuerte, la canícula llegó a recordarte que la temporada tiene sus propias reglas.

Y el sol, por ahora, va ganando.