El número es enorme. Tan grande que cuesta trabajo imaginarlo.

58 mil 415 millones de pesos.

Eso es lo que el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, anunció que se va a invertir este año en infraestructura educativa de México. En teoría, ese dinero va a llegar al 100 por ciento de las escuelas públicas de secundaria y bachillerato del país.

Pero aquí viene lo interesante: ¿cómo se reparte todo eso, y quién lo administra?

ASÍ SE DIVIDE EL DINERO

El grueso de la inversión —37 mil 715 millones de pesos— va directo a Educación Básica. El dinero llega a través de dos canales: el programa La Escuela es Nuestra (LEEN) y el Fondo de Aportaciones Múltiples (FAM).

En papel, eso beneficia a más de 22 millones de alumnas y alumnos en todo el país.

Para Media Superior, la SEP destinó 10 mil 916 millones de pesos adicionales. Con eso se van a construir 31 nuevos planteles del Bachillerato Nacional, 80 ampliaciones, y otras 485 acciones de mejoramiento en ese nivel.

Y para nivel superior: nuevas universidades en proceso de construcción. Aunque el desglose de cuántas, dónde y con cuánto, no fue especificado en el anuncio.

EL MODELO QUE ESTÁ DETRÁS

Resulta que La Escuela es Nuestra no es un programa nuevo. Lleva años operando con una lógica distinta a la inversión pública tradicional: en lugar de que el gobierno contrate empresas constructoras, el dinero llega directamente a los comités de padres de familia de cada escuela.

Son ellos quienes deciden qué necesita su plantel, contratan a quien lo arregle y rinden cuentas.

El modelo tiene defensores y críticos. Los que lo apoyan dicen que elimina intermediarios y corrupción. Los que lo cuestionan señalan que los padres no siempre tienen capacidad técnica para administrar obras.

Lo que sí es un hecho: con 58 mil millones en juego, la rendición de cuentas no es un detalle menor.

LO QUE AÚN NO SABEMOS

El anuncio de Mario Delgado pone números sobre la mesa, pero deja preguntas abiertas.

¿Cuántas de esas escuelas están en zonas rurales o indígenas donde la infraestructura lleva décadas sin tocarse? ¿Cómo se garantiza que el dinero llegue completo a los comités? ¿Qué pasa cuando una comunidad no tiene padres con tiempo o formación para administrar una obra?

Y la más básica de todas: ¿cuándo empieza a verse en las aulas?

Por ahora, el anuncio existe. Las escuelas, esperando.