Cuatro. Ese es el número de exalcaldes asesinados en Oaxaca en lo que va de 2026.
El más reciente: el exmunícipe de San Juan Cacahuatepec, ejecutado en circunstancias que las autoridades estatales aún no han detallado públicamente.
No es un caso aislado. Es el cuarto.
UN PATRÓN QUE NO SE PUEDE IGNORAR
Oaxaca es uno de los estados con mayor número de municipios en México —570 en total— y una parte significativa de ellos opera bajo el sistema de usos y costumbres, donde las autoridades comunitarias tienen un peso político y simbólico que va mucho más allá del cargo formal.
Eso, en zonas donde el crimen organizado disputa el territorio, los convierte en objetivos.
El exalcalde de San Juan Cacahuatepec se suma así a tres casos previos registrados en los primeros meses del año, todos en diferentes regiones del estado, todos con el mismo resultado: una autoridad que ya no ejercía el cargo, pero que seguía siendo una figura con influencia local.
LO QUE ESTÁ PASANDO EN OAXACA
La violencia contra exfuncionarios municipales en Oaxaca responde, según analistas de seguridad, a varios factores simultáneos: disputas por el control de rutas de tráfico, conflictos por tierras comunales y, en algunos casos, ajustes de cuentas por decisiones tomadas durante su gestión.
Ser exalcalde en ciertas zonas del estado no significa haber dejado atrás el peligro.
En muchos municipios, el exmandatario sigue siendo una voz que la comunidad escucha. Y eso, para algunos grupos, es razón suficiente.
NADIE HA EXPLICADO POR QUÉ
Hasta el cierre de esta nota, ni la Fiscalía General del Estado de Oaxaca ni las autoridades municipales de San Juan Cacahuatepec habían emitido una versión oficial sobre los motivos del ataque ni sobre el avance de las investigaciones.
Cuatro exalcaldes asesinados en menos de un año.
Cuatro municipios con una herida abierta.
Y la pregunta que nadie en el gobierno estatal ha respondido todavía: ¿hasta cuándo?



