La ventaja duró poco.
Bravos de León tenía la serie en la mano y la dejó ir. El tercer juego ante Tigres de Quintana Roo terminó 4-2 en favor de los locales, y el momento que definió todo llegó en la séptima entrada: un rally de tres carreras que el pitcheo leonés no pudo detener.
Resultado final: Tigres se queda con la serie. Bravos se va de gira con la derrota encima.
LO QUE SALIÓ MAL
No fue un colapso de un solo jugador. Fue una combinación.
El pitcheo no aguantó la presión en el momento decisivo. La defensiva cometió los errores que un juego cerrado no puede permitirse. Y Quintana Roo aprovechó cada descuido.
Así es el béisbol, pero así también se pierden series que parecían ganadas.
Bravos había llegado al tercer juego con posibilidades reales. Dos juegos en la bolsa bastaban para llevarse la serie. Pero Tigres respondió cuando más importaba, y León no tuvo respuesta en los momentos clave.
LA GIRA CONTINÚA
La novena guanajuatense seguirá de gira en la LMB 2026, cargando este tropiezo como lección.
La temporada no se define en una serie, y Bravos lo sabe. Pero este segundo revés consecutivo ante Tigres deja preguntas que el cuerpo técnico tendrá que responder: ¿cómo proteger ventajas en entradas tardías? ¿Qué ajustes necesita el pitcheo de relevo?
León tiene talento. Lo ha demostrado en esta temporada.
Pero el béisbol no perdona los innings de la séptima en adelante cuando el brazo flaquea y el guante falla al mismo tiempo.



