McGregor se fue cargado.
Eso es lo que quedó de la noche que millones esperaban: el regreso de Conor McGregor al octágono terminó no con una victoria o una derrota limpia, sino con una lesión grave que lo sacó del recinto antes de que la velada cerrara.
El irlandés, uno de los peleadores más famosos en la historia de las artes marciales mixtas, abandonó el UFC 329 tras sufrir un daño físico que su equipo no ha detallado públicamente hasta el momento.
EL REGRESO QUE NO FUE
Conor McGregor llevaba tiempo fuera de la competencia. Su nombre seguía siendo el más grande del deporte, pero dentro del octágono había un hueco enorme donde antes había una presencia que paralizaba arenas.
Esta noche era el momento. El UFC 329 fue presentado como su regreso.
Y entonces llegó la lesión.
Los detalles exactos de lo ocurrido no han sido confirmados al cierre de esta nota. Lo que sí es un hecho: McGregor no terminó la noche de pie, y salió del recinto en condiciones que generaron alarma inmediata entre quienes estaban presentes.
LO QUE SIGUE
El historial de McGregor con las lesiones no es menor. En 2021 sufrió una fractura de tibia en plena pelea contra Dustin Poirier, una imagen que quedó grabada en la memoria colectiva del deporte.
Si esta lesión tiene una gravedad comparable, el camino de regreso podría ser largo otra vez.
Por ahora, el equipo del irlandés no ha emitido un comunicado oficial sobre su estado de salud.
La pregunta que queda flotando en el aire es la misma que ha acompañado a McGregor desde hace años:
¿Cuándo —o si— volveremos a verlo pelear de verdad?



