Jorge Álvarez Máynez no se conformó con ser candidato presidencial. Ahora va por más.
Según una columna de Mario Maldonado en El Universal, el dirigente de Movimiento Ciudadano está consolidando su control interno del partido y ya tiene la mira puesta en un objetivo concreto: la gubernatura del Estado de México en 2029.
Pero no todos en MC están contentos con eso.
EL CONTROL INTERNO
Máynez ha ido construyendo, pieza por pieza, su posición dentro de Movimiento Ciudadano. Lo que comenzó como una candidatura presidencial en 2024 se ha convertido en una plataforma de poder.
El problema, señalan voces dentro del partido, es que ese poder se está usando más para armar una ruta personal que para crecer a MC territorialmente.
Y los números no mienten: el crecimiento del partido en estados y municipios permanece prácticamente estancado.
LA APUESTA POR EL EDOMEX
El Estado de México no es cualquier entidad. Es la más poblada del país, históricamente gobernada por el PRI durante décadas y hoy en manos de Morena.
Ganar ahí sería, para cualquier partido de oposición, una señal política de enorme peso.
Para Máynez, representaría la consolidación de un perfil nacional que va más allá de haber sido candidato a la presidencia.
Pues resulta que eso es exactamente lo que, según Maldonado, está construyendo desde ahora, cuatro años antes de la elección.
LAS RESISTENCIAS
No todo el mundo dentro de MC ve con buenos ojos esta jugada.
Hay quienes cuestionan que las prioridades de Máynez se hayan desplazado: menos energía para fortalecer al partido en territorio, más energía para posicionarse a sí mismo.
Aquí viene lo interesante: en un partido que se vende como diferente, como alternativa real, la acusación de que su líder ya está armando su próxima candidatura antes de terminar de consolidar lo que tiene… duele distinto.
MC tiene una base joven y exigente que no tolera bien las maniobras que huelen a viejo estilo político.
¿QUÉ SIGUE?
La pregunta que flota en el ambiente es directa: ¿puede Máynez crecer a MC y al mismo tiempo construir su propio camino al Edomex, o una cosa le está comiendo a la otra?
Por ahora, las resistencias internas son ruido. Pero el 2029 no está tan lejos como parece.
Y en política, cuatro años pasan rápido.



